L-1A: transferencia de gerente o ejecutivo
La L-1A permite a una empresa con operaciones en Colombia y en EE.UU. trasladar a un gerente o ejecutivo de una a otra. Para la familia dueña de un negocio, es una de las vías más naturales y sólidas.
Requisitos clave
- Un año de empleo en el exterior: el hijo debe haber trabajado al menos un año continuo en los últimos tres para la empresa familiar (u otra del grupo) en un cargo gerencial, ejecutivo o de conocimiento especializado.
- Relación corporativa calificada: entre la empresa colombiana y la estadounidense debe existir vínculo de matriz, sucursal, filial o afiliada.
- Cargo gerencial/ejecutivo en EE.UU.: el hijo entra a dirigir, no a ejecutar tareas operativas.
Oficina nueva
Si la empresa va a abrir una operación nueva en EE.UU., existe la L-1A de "oficina nueva": se aprueba por un año inicial y luego se extiende, hasta un máximo de siete años. El cónyuge del titular L-1 puede obtener permiso de trabajo.
El puente directo: EB-1C
La L-1A tiene un complemento inmigrante natural: la EB-1C, green card para gerentes y ejecutivos multinacionales. Requiere que la empresa estadounidense lleve al menos un año operando, que persista la relación corporativa calificada y que el hijo haya sido gerente/ejecutivo. No exige certificación laboral (PERM) y, para Colombia, la EB-1 estaba "Current" en junio de 2026: residencia permanente sin la fila familiar.
H-1B: la alternativa por profesión
Si el hijo tiene un título universitario y el puesto es una "ocupación especializada", la H-1B es otra opción. Sus particularidades:
- Cupo anual y lotería: 65.000 visas más 20.000 para titulares de maestría de EE.UU. La selección es por registro electrónico en marzo (tarifa de registro de USD 215; confirme el ciclo vigente). No todos los registros son seleccionados.
- Empleadores exentos de cupo: universidades y ciertas entidades sin fines de lucro o de investigación no están sujetas a la lotería.
- Duración: hasta seis años, y admite "doble intención" (se puede tramitar la green card en paralelo).
¿L-1A o H-1B para el hijo de un empresario?
- Si el hijo ya tiene experiencia gerencial en la empresa familiar → la L-1A suele ser superior: no depende de lotería y abre la EB-1C.
- Si el hijo es un profesional joven con título pero sin rol gerencial → la H-1B puede ser la vía, asumiendo la incertidumbre de la lotería.
Para muchas familias empresarias, la jugada óptima es estructurar la operación estadounidense con tiempo y mover al hijo por L-1A → EB-1C. Compare todas las rutas en familiar vs. inversión vs. talento y consúltenos en la oficina de Bogotá.